Mis ermitaños del Tarot


El Ermitaño es la carta de tarot que lleva el número 9 en el acto de iluminar su mundo interior. 

Es el símbolo del misterio de lo insondable. Representa el principio del amor como acto puro, el elemento de conservación y renovación, el genio protector, la prudencia, la iniciación en los arcanos (misterios) de la vida superior. Representa el momento en que una persona necesita retraerse, recluírse en sí mismo para poder crecer, es encontrar un refugio seguro y protegido, la paz interior que le permita acceder a su propia fuente de sabiduría. No significa que se aísle por completo de quienes le rodean, aunque también puede suceder. 

Él se refugiará en sí mismo para aprender a conocerse, para hacer un autoexámen que lo acerque a su propia luz interior, a su verdadero Yo, a aquella sabiduría que lleva dentro pero que aún no se ha manifestado o que no lo ha hecho con toda la claridad que sería deseable. Es el preludio a un nuevo comienzo, con más sabiduría y más tranquilidad de espíritu. En realidad es el fin de un ciclo y el inicio de uno nuevo y más elevado. Será una etapa de reflexión profunda, de menor contacto social y de austeridad. 

Las cuestiones materiales pasarán a un segundo plano y vivirá más intensamente su interioridad en busca de su poder interior, de su luz propia, como simbolizan en la carta la lámpara que lleva en sus manos.

Hay momentos en la vida en que uno debe dar un paso atrás y examinar cuidadosamente las situaciones y decisiones que toma. El encontrar al Ermitaño en tu turada sugiere que este momento ha llegado para ti. Necesitas de un periodo de reflexión interior, lejos de las actuales demandas de tu posición. Este retiro puede ser físico o una búsqueda interior. Sólo una introspección honesta y profunda te llevará a una solución.

Este arcano representa la búsqueda de la realización interior y el encuentro con la luz. Es tan feliz con las riquezas del mundo espiritual, que el universo material, concreto y tangible, le parece descolorido e insignificante. Esta energía no sigue a la multitud, ni soporta la frivolidad y superficialidad de la gente en general; es por eso que no suele recibir ni atención, ni comprensión de aquellos que la rodean. 


El objetivo de este viaje es aprender a escuchar la voz interior, descubrir la guía interna y familiarizarse con la propia fuente de curación. El Ermitaño es la máxima representación de la soledad y la sabiduría, de la austeridad material, del pensamiento filosófico de la naturaleza y del revolucionario ferviente defensor de los más débiles, carenciados, oprimidos y discriminados. Consejero prudente y con vocación eclesiástica, que se siente guiado por la fuerza superior que le prohíbe las mezquindades del mundo.

Mis ermitaños del Tarot: Raider - Palladini.

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