Júpiter, el gran benefactor


El gran benefactor, el que agranda todo lo que toca, el que da un empujón de bendición. Astrológicamente hablando, Júpiter es el planeta de la abundancia y, si bien es cierto que es expansivo, este movimiento no siempre puede ser beneficioso. Con Júpiter podemos sentirnos confiados al punto de la negación y el extremo optimismo, e incluso podemos desconectarnos de la realidad concreta y tangible.

La suerte y la buena fortuna han sido (sobre)valoradas desde el inicio de los tiempos. Están presentes en los juegos de azar, y en el rezo de los pueblos originarios para que llueva y haya fertilidad en la tierra. Es cierto que es lindo cuando las cosas nos salen y ocurren casi como por arte de magia, pero sabemos que en la vida todo requiere de trabajo y de constancia. Además, la confianza en el proceso juega un papel fundamental. Ahí entra Júpiter mostrándonos que efectivamente la fe mueve montañas.

En la astrología, Júpiter indica ese lugar de nuestra carta natal en donde tendremos un empujón extra, o en donde habrá un voto de confianza. Y claro que esto no funcionará por sí solo. Es esa energía que se activa cuando vamos en búsqueda de aquello que queremos. Justamente, Júpiter propone eso, expansión y nuevos sentidos. Por eso se lo asocia con los maestros, con la maestría y con la expansión de consciencia, ya sea física o mental. Por ejemplo, viajar a China o estudiar chino sería ponerse en una actitud de aventura extranjera que revelará nuevos horizontes.

Júpiter habla de la posibilidad de abrir la cabeza y viajar física, espiritual o mentalmente. Indica nuestra habilidad para los altos estudios, para lo místico y religioso, y para las creencias que nos hacen ir más allá de lo fáctico. En este sentido, Júpiter en aspecto al sol o a la luna natal puede darnos optimismo y sensación de confianza y seguridad. En su justa medida, puede ser excelente para proyectar y dirigirnos hacia donde queremos. Pero en exceso, puede conducirnos a construir castillos de arena que resulten en meras fantasías y que nos hagan dar la cabeza contra la pared.

Teniendo en cuenta todo esto, conocer a Júpiter a través de los signos zodiacales puede ser una pista para pensar nuestra carta natal y en cómo nos vinculamos con este planeta. Por supuesto que en un análisis pormenorizado también habría que ver a Júpiter por casa astrológica y por aspecto. A continuación, dejamos algunas pistas.

Júpiter en Aries: Esta posición será ideal para activar y tomar acción en todo lo referido a la búsqueda y expansión mental y espiritual.

Júpiter en Tauro: Para la astrología tradicional, aquí Júpiter se exalta. Seguramente la persona sea muy buena concretando y materializando. Ojo con los excesos en las comidas.

Júpiter en Géminis: Para la astrología tradicional, este es uno de los exilios de Júpiter. Géminis abre y Júpiter necesita dirección sagitariana. Eso sí, quizá la persona cultive una palabra y un vocabulario amplio.

Júpiter en Cáncer: Aquí Júpiter también se exalta. Puede que quien tenga a Júpiter en esta posición haya tenido una madre espiritual o religiosa, y traiga desde el hogar esta sensación de fe.

Júpiter en Leo: Esta posición puede darle mucha sensación de apertura y optimismo a la identidad y el yo personal, y es cierto que trae un toque de buena suerte. Sin embargo, es clave trabajar el ego para no agrandarse.


Júpiter en Virgo: Este Júpiter estará bastante restringido ya que este es otro de sus exilios. La energía Virgo tiende a ordenar, depurar y restringir, y quizá eso opaque la naturaleza jupiteriana expansiva. Será muy útil para encontrar nuevos senderos en relación con la salud y la alimentación.

Júpiter en Libra: Esta posición beneficiará lo vincular y las relaciones. El punto será aprender a no proyectar en las otras personas la buena suerte, ni pensar que solo me va bien cuando tengo un vínculo con otra persona.

Júpiter en Escorpión: Esta posición es una de las caídas de este planeta para la astrología tradicional, y exigirá que sea lo que sea que hagamos, vayamos hacia el fondo del asunto. Solo así encontraremos el sentido y la expansión necesaria.

Júpiter en Sagitario: Según la astrología tradicional, este es uno de sus domicilios, en el cual será el que busca la verdad, un aventurero, un profesor, un docente o maestro espiritual. Solo tendrá que tener cuidado con el exceso de confianza y la negación.


Júpiter en Capricornio: Para la astrología tradicional, esta posición es una de las caídas de Júpiter, porque estamos en tierra de Saturno. La tierra capricorniana le exigirá a Júpiter ser muy concreto y realista.

Júpiter en Acuario: En este caso, la expansión pasará por lo grupal, lo colectivo, lo social y la diversidad. Esta es la posición ideal para trabajar en política.

Júpiter en Piscis: Según la astrología tradicional este es otro de los domicilios de Júpiter, y tiene sentido, ya que Piscis es pura expansión y confianza emocional. Aquí Júpiter puede ser muy empático, pero también muy fantasioso.


Nota: En los signos donde Júpiter está en domicilio y exaltado es donde mejor se encuentra astrológicamente. En cambio, en los signos de caída y exilio está incómodo. Esto no tiene por qué ser necesariamente bueno o malo, sino que marca los signos donde Júpiter se expresa mejor o peor, y cada caso requiere un análisis pormenorizado.


Por Maria Sasia Medrano (2019).


Júpiter, el gran benefactor

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