Arcano XXI: El Mundo


La carta viene representada por una corona sostenida por un ángel y un pájaro.  El león y el toro que están a sus pies representan respectivamente el poder y la fuerza el león y el toro la virilidad.

En el centro, una figura femenina desnuda. Fuera de la corona, a sus pies, se encuentran un toro y un león. Los animales están dispuestos cada uno en una de las cuatro esquinas de la carta. Representan a los cuatro elementos: fuego, aire, agua, tierra, o a los cuatro evangelistas: San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan. La figura femenina representa a El Mundo. Está cubierta con una tela roja, que significa acción. La varita que lleva en la mano nos muestra su poder. Los laureles de los que está hecha la corona significan la victoria.

Un elemento importante de la felicidad es la totalidad, la sensación de que todo está funcionando en armonía. No de forma estática, sino con equilibrio dinámico. La participación también es importante. Para ser felices, debemos sentirnos conectados, comprometidos con lo que nos rodea. También hay logros: saber que tenemos objetivos y nos estamos moviendo hacia ellos con éxito. Cuando todos estos elementos se juntan, nos sentimos satisfechos y bendecidos.

El Mundo es la última carta de los Arcanos Mayores y el cumplimiento de todos ellos si las lecciones se han aplicado correctamente. El Mundo representa el éxito a través del esfuerzo, no sólo en sentido material, sino en cuanto a la superación de las barreras que nos han conducido hasta aquí. El Mundo habla de compromisos y de cómo los cumplimos: obligaciones con uno mismo, con la familia, con el entorno, con la humanidad en general. Esta carta nos pregunta si hemos cumplido nuestros compromisos y, si no es así, qué pensamos hacer al respecto.

Este arcano representa la elevación espiritual. Simboliza el pensamiento que deja de ser y sentir en la única esencia del yo. Es la soledad en la paz, el saber vivir con lo necesario, el control de lo mundano y el sentimiento elevado que no te pide correspondencia. Ya no se puede recibir daño de nadie, ni tampoco beneficios, todo esta en sus manos. Todos los elementos están dispuestos, todo está funcionando y sabes que este éxito no será efímero, sino que será el comienzo de una nueva gran etapa de tu vida; una etapa llena de plenitud, de posibilidades y de más logros por venir.

Cuando El Mundo aparece en una lectura significa que te has integrado. Esto quiere decir que ya no hay divisiones dentro de ti: tu mente ya no discute con tu alma, sino que has logrado ponerlas a ambas de acuerdo para trabajar en una misma dirección, utilizando los mismos criterios y complementándose ambas partes a la perfección.

El resultado de esta unión interna es un poder que no opera desde los esfuerzos del “yo” aislado, sino que funciona de otra manera: has aprendido lo que significa realmente fluir con la realidad. Desde afuera podría parecer que las cosas se te dan de manera mágica, y de algún modo es así. Tu actividad está llena de sentido y te aporta gran satisfacción.

Tienes todo lo que siempre quisiste y estás exactamente donde siempre quisiste estar.

En los designios de Waite, esta carta representa el fin del Cosmos, el secreto de su interior, pero también expresa la condición del alma sumida en la contemplación estática de la Divinidad. En otro plano, el arcano XXI podría representar la condición del mundo en el momento en que la Ley divina esté plenamente aceptada; pero también es posible, como comentaba con tristeza el rosacruciano inglés, que narre una historia sobre aquel día en que todo era bueno, las estrellas de la mañana cantaban y los hijos de Dios gritaban de alegría.

Algunos esotéricos sostienen que esta figura representa al Mago en el momento en el que ha alcanzado el máximo grado de iniciación, mientras que otros afirman que representa lo Absoluto. También se ha dicho que esta figura equivale a la Verdad. Finalmente, también ha sido definida como «la Corona de los Magos». Waite afirma que la carta se refiere al día que el Creador declaró que todo era bueno, cuando las estrellas de la mañana cantaban juntas y todos los hijos de Dios gritaban de alegría.

El Mundo, invertido

Martirio, falta de confianza, se carga el mundo a la espalda, cargas pesadas, no comprende las cuestiones de dinero o materiales, no puede cumplir compromisos. Representa la falta de realización, la falta de cierre en todos los aspectos, indecisión, sensación de que el mundo o la vida “te debe algo”. Hay una fuerte sensación de estar atrapada, dentro de una situación particular o dentro de tu propia vida.

Quizás has querido ir demasiado deprisa, hayas sacado conclusiones demasiado a la ligera y esta carta del Tarot marca la trampa del autoengaño y la autocomplacencia. Síntoma de ello será la sensación de que no todo está perfecto, de que falla o falta algo. Esas sensaciones serán la clave para reenfocar con éxito esos asuntos.

Esta es la maravillosa oportunidad que te trae El Mundo invertido: releer y retomar esos temas en vez de ignorarlos y así evitar cerrarlos en falso.


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